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Bienvenidos a mi pagina... donde Nessie y Jacob tienen su propia historia de amor.

domingo, 1 de mayo de 2011

Luna Llena- Capitulo 3

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Momento de Conocerse

POV RACHEL BLACK
Me desperté al sentir un pequeño tacto tibio y suave. Lentamente abrí los ojos y lo vi. Allí parado observandome delicadamente, en sus manos traía una
sábana color verde pálido. Matt se asustó al verme depierta y me miró vergonzado, dejandome la sábana a un costado del sillón.
-Yo... lo...lo siento... este... no por esto... bueno si pero-dijo nervioso- disculpa por lo de ayer, es que... estuve mucho vivienddo con una teoría sobre
los licantropos y...
-Esta bien-susurré despacio, algo adormilada-¿que...haces aquí?-traté de ser lo menos grosera posible, traté de ser cálida como para decir "gracias por venir".
Se quedó allí parado, mirandome, me senté en el sofá y lo miré nuevamente a los ojos. Eran hermosos. Mi corazón empezó a latír muy deprisa y temia que hiciera
algo torpe para que yo arruinara este momento. Temía que este momento terminase.
Una oleada de calor pasó por mi, nunca había sentido uno tal dulce y hermoso. Deseaba quedarme por siempre con esa cálida sensación... Pero me era imposible.
No sabía como probocarla.
Aparté la vista de el y la calidéz se fue completamente. Sin dejar rastro. Me entristesi. Luego me pregunté que pasaría si lo volvía a ver... ¿Que pasaría si
volvía esa sensación? Volví a mirarlo a los ojos, esta vez fue mas fuerte, mi corazón paró en aquel instante. Sentí que dejaba de latír para volver a latir
con más fuerza y de distinta forma.
Sentía como el me ataba a la tierra, sus ojos electrico eran como un mar para mi, me ataban a la tierra dejandome a la deriba. Esta sensación envargaba
cada milimetro de mi ser. Esto era hermoso, la estrella fugáz que ví en aquél instante, no, no era solo una estrella fugaz,sino eran miles... Todas corriendo
libremente por el cosmos. Luego llegué a pensar que no solo era estrella fugaz, sinó un angel... Tan hermoso, tan perfecto... Llegué a sentir algo mas que
solo atracción. Llegué a sentir el océano mismo inundando cada superficie de mi ser, manteniendome allí... En aquél punto fijo... con el ángel.
El destello me miró y sonrió.
-Venía a hablar con Ayame-dijo en voz baja.
-Ella... ya no vive aquí, se mudó hoy para dejarme su habitación... lo siento-dije tímida-si quieres, puedo pasarte su dirección nueva.
Negó con la cabeza lentamente.
-Mejor espero a verla. Rachel... ¿empezamos de nuevo?
Asentí. Quería conocerlo. No quería pensar que el realmente era la persona que aparentó ser hace tres días en el bosque. Bajé la mirada hacia mis manos,
estaban todas sudadas por estar nerviosa. Me reí de mi misma.
Recordé ayer, cuando Jacob me presentó a Ayame, era muy bonita. Tenía dies y nueve, casi veinte, me contó que habia estado con Nahuel,- un hibrido al igual
que Ness y hermano de Matt- y que Ayame imprimó o no se qué con el, pero terminaron porque Ayame se habia ido a la universidad de Maryland mientras que
Nahuel se habia enamorado de una humana, llamada Naath. Ayame estaba mal por eso y por eso le dije que iríamos a comprar cosas cuando me haya instalado asi
se pondría de mejor humor.
-Claro... -Matt extendió su mano- soy Matt Crawfort, hermano de Nahuel Crawfort. En realidad casi hermanos... Somos hermanos por nuestro padre. El... Era
vampiro y pues... le gustaba experimentar con humanas -dijo avergonzado.
Acepté su mano, avergonzada porque el sintiera mis manos humedas. Me sonrojé cuando sentí su tacto tíbio junto al mio. Fue muy bonito... Ojalá... pudiera
llevarme mas que bien con el.
-Soy... Rachel Black tengo 15 años, mi hermano es Jacob Black, o como le dijo Jacobo bobo, tiene 24-Matt y yo nos reimos al escuchar su apodo- mi padre era
quileute... y mi madre era de cuidad. Ella murio de un choque automovilistico cuando tenía cinco años... -me estremecí al recordar como lloré al encontrarme
en la sala de urgenias esperando a mamá, ella me había dicho "ahora vuelvo".
Recordé como había sido el choque, y todo por un par de bobas personas que usaban capucha negra y no se los podía ver muy bien entre las sombras, ya que
viajabamos de noche. Al terminar el choque y salir corriendo a la sala de urgencias mamá lo útimo que me había dicho fue "ahora vuelvo, cielo" pero... Nunca
volví a verla.
Matt me soltó la mano y me miró a los ojos, miró al suelo y se sentó al lado mio suspirando fuertemente. Tratando de sonreirme. ¿Que había dicho? Lo había
arruinado... sabía que lo arruinaría... siempre soy la estupida que lo arruina. Estuve a punto de disculparme cuando el se me adelantó.
-Yo... Cuanto lo siento...mi madre, murio cuando yo... nací... -suspiró-era humana y mi padre la dejo morir... y yo,lo ayude...
Ví como cerraba sus puños fuertemente y una furia interminable lo inundaba mientras su cuerpo se tensaba al instante. Quise acercarme a el y calmarlo,
decirle que todos pasamos por momentos feos, pero una parte de su frase me frustró... El no había matado a su madre. Nunca lo haría...
-No eres culpable que ella haya muerto... -intenté consolarlo.-Yo... tuve que ver que mi mama muriese ¿sabes? la distraje mientras manejaba porque patee su
asiento mientras manejaba. Ella calló desmayada, cuando la llevaron a urgencias y despertó me dijo que todo estaría bien y que volvería... Jamas lo hizo-sin
querer se me escaparon unas lágrimas, sorprendida, las tapé como pude e intenté reir-lo..lo siento...
Matt delicadamente apartó la mano que cubria mis lágrimas y me vio llorar, me vio... estaba feliz, me estaba conociendo... Quería que me conociera en todos
mis aspectos.
Matt soltó mi mano y me abrazó cariñosamente, como si fuera mi hermano. Nada mas... Un abrazo cálido, pero no lo suficiente como para calmarme, nunca había
llorado por esto. ¿Porque me abría ante alguien que apenas conocía? Ni yo sabia la respuesta. Me limité a cerrar los ojos y dejarme llevar por el abrazo,
esperando inutilmente a calmarme...

martes, 26 de abril de 2011

Luna Llena- Capitulo 2

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Capitulo 2
Ojos Azul Eléctrico


POV RACHEL BLACK


Quedé con la boca abierta cuando Jacob me contó del tratado, había vampiros, vampiros buenos. Se alimentaban de animales, eso realmente me interesaba. Le pedí que me los presente, quería conocerlos.
-Rachel, te tomas todo muy en broma, pero podrías estallar, no tienes experiencia... -explicó sonriéndome.
-¡Por favor!-supliqué- sino veras con mis bromas -dije en tono divertido mientras me reía.
-Rachel, ¿hablas enserio? -comenzó a reírse, pero finalmente aceptó.


-Rachel, esta es la casa de los Cullen, últimamente, unos amigos de ellos se están quedando como huéspedes allí.-señaló una casa, no mas bien una mansión color naranja extremadamente pálido. Las puertas llenas de adornos y delicadeza. Era como ver una casa de muñecas, igual de perfecta.
Jacob tocó la puerta un par de veces. Yo esperé ansiosa, aunque también tenía mucho miedo. ¿Quien era el que me atacó? La puerta se abrió de un tirón y una chica de unos diez y ocho años o un año menos. Era muy bonita, Jacob se tensó cuando la vio.
La muchacha posó los ojos en mi y sonrió alegremente. Como si le hubiera gustado conocerme. Le sonreí muy tímidamente y miré el suelo, tal vez abría sido mejor quedarme en casa.
-Hola Ness-suspiró Jacob.
-¡Jake! y -me miró a mi esperando ansiosa- ¿tu quien eres?
Miré a Jacob.
-Mi hermana-respondió por mi. Clavando su vista en la apared central de la casa, evitando contacto visual con Ness.
Ness se sorprendió y me tendió la mano para saludar. Parecía muy amigable, me agradaba. Ella nos hizo pasar a la sala principal donde un TV gigante de plasma reposaba en la pared. Los sillones blancos y marrón daban un toque me modernidad a todo.
Las alfombras, la chimenea, los cuadros. Era todo muy hermoso. Me hubiera gustado poder comentar algo pero la vergüenza me comía viva. Estuve muy callada.
Jacobo le preguntó a Ness donde estaban Ayame y Nahuel y le dijo que se fueron a la playa. Que Matt se había quedado en la casa.
-Hm... ¿Quienes son, ellos?-pregunté avergonzada.
-Ayame es nuestra prima. Nahuel es un híbrido de vampiro y Matt es su hermano, casi hermano en realidad.
-A ver esperen, yo lo traigo- dijo levantándose y desapareciendo dando saltitos por el lugar.
Me senté en un sillón al lado de Jacobo bobo y esperamos pacientemente en silencio. Se escucharon pasos aproximándose y me senté derecha, lo contrario de Jacob.
-No tienes vergüenza-susurré para el.
Levanté la mirada y lo vi. Mi corazón comenzó a acelerarse como la otra vez que nos habíamos encontrado. Sus ojos celestes eléctrico, su rostro... Todo en el era perfecto.
Un fuego comenzó a recorrerme en cuerpo interiormente, uno cálido y abrazador. Una sensación que jamas había visto.
Sentí que iba a desmayarme al sentir tantas emociones a la vez. El y yo intercambiamos miradas, no quedamos viéndonos. Sentía un pequeño temor, el... me había atacado... Retrocedí un paso, Jacob me miró sorprendido.
-¿T...tu?-susurré.
-¿Se conocían?-preguntaron Jacob y Ness a la vez. El no era bueno, casi me mataba... Jacob había mentido, ellos no matan animales, matan humanos...
Me escondí de tras de Jacob. Matt me veía fijamente con una mirada de culpa en su rostro. No me iba a dejar engañar de nuevo. Mi corazón latía con más deprisa que nunca. Jacob miró a Matt con mirada asesina, pero eso no me relajó, me puso mas nerviosa,
-Mejor... vayámonos -le supliqué susurrando a Jacob.
El hizo una mueca y luego se dio media vuelta para salir de la casa... Me dolía que Matt, sea así... Parecía buena persona...

lunes, 25 de abril de 2011

Mi Propio Crepúsculo- Capitulo 3

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Loco por Protegerte
POV JACOB BLACK

Ya nos habíamos instalado, compramos un departamento cómodo para nosotros. Nessie lo había elegido junto con mi hermana, Rachel se había quedado con la ilusión de poder ver de nuevo a Carlie pero no se pudo ya que se había quedado con Bella y Edward.
En unos pocos días seria el cumpleaños número cuatro de Carlie. Rebecca pensaba venir a ver a su sobrina de nuevo y de paso a visitar a Billy, a mi y a Rachel.
Ness estaba muy nerviosa por la visión de Carlie, preguntaba a Alice una y otra vez si era cierto, que pasaría, que no pasaría, pero ella solo decía "no veo nada sobre un ataque de los Vulturi". Pero eso no la convencía, yo intente hablar con ella pero no quería escucharme. Hable con Bella y Edward un par de veces asi hablaban con ella pero ellos me venían con que no sabían que decirle, Edward lo había intentado pero fue el mismo resultado que el mio. Me preocupaba no saber que hacer con ella.


Escuché nuevamente su llanto, entrecerré los ojos y moví el hombro a Ness. Nos turnábamos por la noche, primero yo luego ella y así sucesivamente, esta vez le tocaba a ella. Al ver que Ness no despertaba me senté en la cama y parpadeé varias veces, eché un vistazo al reloj y eran las doce de la tarde. Rayos, me había quedado dormido para ir al trabajo, ¿o era sábado?
Caminé hacia Carlie, en medio del pasillo el llanto acabó. Caminé un poco mas rápido esperando verla despierta, al llegar no estaba. Fui hacia su cuna tratando de ver lo que no estaba, estaba desesperado. ¿Donde estaba?
Corrí a decirle a Ness, cuando llegué Ness tampoco estaba, estaba solo, sin saber que rayos hacer. Era como si clavaran mil cuchillos en mi espalda. Busqué por todos lados, grite sus nombres, sali a recorrer todo lo que podía, pero no estaban.
Abrí mis ojos brutalmente y me senté en la cama, rápidamente busqué a Ness entre las sábanas. Al encontrar algo duro y cálido supe que era ella, pero no me bastaba, tenia que asegurarme que era ella. La tomé por los hombros levantándola, haciendo que se siente en la cama. Abrió los ojos asustada y confundida y pude verla. Estaba bien.
Suspiré aliviado.
-¡Jacob!-susurró adormilada.
Me limité a abrazarla. Estaba bien, estaba bien. Sentía una gran necesidad de ponerme a llorar, a llorar de alivio, de saber que todo estaría bien. Pero.... sabia que no era cierto. Solté a Ness y luego me dirigí al cuarto de Carlie. No apresuré el paso, sabia que todo estaría bien.
Vi a lo lejos su cunita con sus peluches afelpados a su alrededor, y en medio, mi bebe dormida profundamente. Era hermosa. Simplemente hermosa. Podía quedarme toda la noche parado viéndola, para saber que estaría bien. Pero tenía una idea, podría poner una cámara oculta en su cuarto. Todo lo que fuera necesario para que esté segura.

Luna Llena- Capitulo 1

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Capitulo 1
Manual de Lobos

POV RACHEL BLACK
Estuve más de dos horas esperando a Jacobo en el aeropuerto. Se había olvidado que yo venía. Idiota. Había tenido que pedir un taxi para que me llevara a la Push, pero había terminado perdida en el bosque de la playa.
Comencé a ver el cielo tranquila, cerré los ojos y recordé cuando era pequeña, cuando mamá estaba viva, cuando yo, Jacob, Rebecca, Billy y ella salíamos de
excursión por los bosques. Esos recuerdos llenaron de un fuego amigable y cálido mi interior.
Me senté en una raíz de árbol salida de la tierra y llamé por el celular a la casa de Jacob. Sonó el buzón de mensajes una y otra vez.
Abracé mis piernas contra el pecho y hundí mi rostro en ellas. Idiota, ¿donde estas? Idiota, idiota, idiota... Por eso Billy habia dejado a Rebecca como mi tutora legar, porque Jacobo era un infantil e irresponsable.
Me sentí muy sola... estaba sola con los recuerdos que invadían mi mente.
Comencé a escuchar ruidos provenientes de los árboles. Miré a mi alrededor y noté el crepúsculo, era hermoso visto desde un bosque. Pero este era distinto a todos los demás, este era tan rojizo que parecía...
-Sangre-susurré aún viendo.
Todo fue muy lento, como se iba el sol y entraba la luna, era la luna llena. Al subir la luna por completo las estrellas brillaron como ojos celestiales, tan pequeños y perfectos. Las nubes color sangre desaparecieron hasta quedar grises. Todo oscureció.
El bosque daba terror al anochecer. Los grillos comenzaron a cantar y el frío viento comenzó a avecinarse hacia mi. Me abracé a mi misma para no tener tanto frío pero la humedad lo daba aún mas.
Escuché nuevamente un ruido en los árboles. Puse mas atención a las copas de los árboles que me rodeaban para ver que había. Logré ver una silueta masculina en la copa de un árbol alto.
-¿J...jacob?-susurré tratando de ver mas claramente a la persona.
La silueta saltó del árbol, sentí ganas de gritar, se estaba suicidando. Iba a matarse. Me quedé pálida y en una parte en shoock. Tragué saliva tratando de parecer mas valiente.
La figura aterrizó de pies excelentemente sobre la tierra. Me paré de un tirón y comencé a gritar. No era humano, un humano cualquiera hubiera muerto o al menos se hubiera roto algo.
El se rió y en unos pocos segundos ya estaba en frente mio con sus dedos en mis labios. Me tenía con fuerza, tenía miedo. Me empujó contra un árbol y yo choqué contra el fuertemente, escuché el crash de alguna rama o de alguna costilla. *Apenas pude levantarme apoyándome contra el árbol y el me tomó del cuello y me levantó, apricionandome en medio del árbol y el.
Luchaba por respirar, llevé mis manos a la garganta para tratar de hacer que me suelte. Sus ojos color azul eléctrico me contemplaban muy detalladamente.
-¿Q...quien eres...?-traté de decirlo con la mayor claridad que pude.
-No necesitas saberlo-su voz era hermosa, tan grave y tenía cierto toque de calidez.
Siguió contemplándome, iba a morir. Si iba a morir, al menos no quería verle a los ojos, quería morir con esa poca dignidad. Moví mi cabeza como pude y cerré los ojos. El viento soplaba con mas fuerza, me atreví a ve un poco mas, vi el rostro del joven. Era hermoso. Mi corazón comenzó a acelerarse poco a poco.
-Si vas a ... matarme... hazlo ahora-suspiré todavía luchando por respirar.
Antes de que pudiera responder, me soltó y miró al suelo. Luego desapareció entre la noche. Se fue... estoy viva...

Cuando Jacobo finalmente me había encontrado lo reté y le conté todo lo sucedido. El se preocupó un poco y en el camino finalmente me explicó todo... El me preguntó si había visto un vampiro, al principio creí que me estaba haciendo una broma pero luego me explico que también había vampiros, que estos eran como los que había visto en Montana, Carlisle y Esme.
Por raro que pareciera, no le conté que los había visto, no tenía porque contárselo. Solo fue una vez, no los volveré a ver, además, ellos eran muy agradables.
-Y dime... ¿es obligatorio matar vampiros? no quiero matar...
-Mira... si tu no lo haces ellos lo harán, como el que te atacó hace rato, seguramente percibió tu olor. Eres licántropo, Rachel, ya no eres humana. Pero como toda cosa mala saca lo bueno. Pero eso depende de como lo mires...
-Tu estas feliz porque estas con Renesmee, no tienes de que quejarte -suspiré triste.
Jacob cambio la cara, muy repentinamente. Me asusté al verlo así, tal vez no debía mencionar eso... tal vez le molestaba el no poder elegir a su pareja a su voluntad. Caminamos todo el recorrido en silencio. Todo estaba muy tranquilo, pero aún tenía un poco de frío. Jacob me miró de reojo y se rió.
Lo miré enojada, ¿acaso se burlaba de mi? estúpido...
-Hay Rach, eres la peor mentirosa que jamas vi, los lobos no tienen frío.-Dijo sonriéndome entre risas.
-Pues adivina, Jacobo Bobo,- me miró enojado- ¡si eso dije! ja-co-bo- bo-bo -tarareé- me muero de frío desde que llegué... tal vez no sea loba -me alegré por un momento- o al menos eso creo, ¿porque no hay un manual de lobos?
Jacob se rió y pasó su brazo por mis hombros para calentarme. Parecía que tenía cuarenta grados de fiebre. Me asusté y el se volvio a reir de mi. Le gustaba burlarse de mi. Tonto...

domingo, 24 de abril de 2011

Luna Llena- Epilogo

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Epilogo

POV RACHEL BLACK

-Rebecca, ¿enserio tienes que irte?-pregunté triste, no quería que me dejara sola. Aunque sea por unas semanas. Ella me sonrió cálidamente-te extrañaré...
-Niña loca, solo serán dos semanas... ademas, te dije que si te sentías sola podías llamar a Jacob...
-Jacobo y yo nos odiamos-dije riéndome. Logré que ella también riera.
Hacía mucho calor en el aeropuerto. Abracé a Rebecca fuertemente y ella me envolvió en sus brazos. Por tener veintiséis años me sentía muy infantil a su lado, pero siempre nos habíamos llevado bien.
El abrazo de despedida se hizo muy corto, no, no quería que se fuera... pero tenía que irse si quería seguir su carrera... Sin molestarla mas nos soltamos y me dio un beso en la mejilla.
-Rach, no me extrañes, volveré pronto.
Asentí y traté de sonreír mientras veía a mi hermana ir hacia el micro que la llevaría a la plataforma del avión. Me sentí tan sola en esos momentos... No quería soltar lágrimas, me dí la vuelta y comencé a buscar la salida del lugar para ir a casa. Estaba exhausta, eran las cinco de la madrugada.

Colgué la cartera en el perchero y me tiré al sofá, pensé en Jacobo, hace mucho que no lo veía. Desde que Billy murió.
Miré el reloj y eran las seis menos veinte de la madrugada, aún no salia el sol. Cerré los ojos, pero luego, cuando estaba a punto de dormirme alguien toca la puerta. Me levanto de mala gana y voy hacia la puerta. Observo por la pequeña ventana de la puerta quien era.
¿Quien rayos tocaba a esta hora? Pensé.
Ví a dos personas totalmente pálidas, y extraordinariamente bellas. Uno era de unos veinte y algo con cabello color cobre y ojos miel, tenía una mirada generosa; mientras que su acompañante parecía de su misma edad, pero su cabello era color marrón con sus mismos ojos color miel. Eran una hermosa pareja, ellos sonreían pacientemente.
Finalmente abrí la puerta y los miré delicadamente. Eran perfectos, totalmente hermosos, nunca había visto tal hermosura...
-Que tal... soy Carlisle y ella es Esme- saludó presentándose con voz dulce- discúlpanos por despertarte pero es que nos quedamos algo así como perdidos -rió apenado- ¿nos podrías decir la dirección del aeropuerto central?
-Mucho gusto, soy Rachel-saludé sonriendoles. Comencé a explicarles el dificultoso camino para llegar al aeropuerto y luego les pregunté si no necesitaban algún apunte para recordar.
Ellos se negaron, me agradecieron y se marcharon así nomas. Yo no creía que se acordarían de todo, era muy complicado y quedaba lejos. Cerré la puerta y me acosté en el sofá a dormir un poco.
Comencé a soñar nuevamente. Estaba sola, en una playa muy familiar. La Push, pensé primero pero luego me di cuenta que no era, o al menos eso creía. Aparecía yo, con un vestido celeste cielo, era hermoso, con tiritas muy finitas y el vestido me llegaba a las rodillas.
Unas siluetas aparecieron de repente, sentí como el pánico me invadía. Tenía miedo, ¿de que? Intenté ver con mas claridad pero se me hacia imposible. Las siluetas se acercaban mas y mas, hasta que llegaron a un árbol muy alto. Se detuvieron y desaparecieron. Al darme cuenta yo ya no estaba, en mi lugar, había un lobo color café. Desperté gritando y sudando. Con la respiración agitada miré el reloj, eran las doce de la tarde. Me levanté temblando del sofá, comencé a ver las cosas de modo distinto.
Quería que Rebecca estuviera aquí, ella me consolaría, pero no, se fue ya no esta. Comencé a enfadarme cada vez mas con ella. Era una egoísta, no la soportaba, siempre era lo mismo. La rabieta se convirtió en algo mas que enojo, podía estallarle en la cara todo lo que tenía para decirle. Y también estaba Jacob, nunca me visitaba, nunca, nunca me llamaba ni nada. Estaba exhausta de todos. Sentía muchas ganas de gritar.
Un fuego interior comenzó a expandirse dentro de mi, cada vez con mas furia. Lágrimas amargas corrían por mi rostro, al igual que el sudor en mi frente. Apreté los dientes y comencé a gritar para calmar el fuego, pero no era suficiente. Estaba estallando, eso necesitaba. Comencé a tener contusiones. Asustada y furiosa traté de que pararan pero no servia. Grité por ultima vez...
Miré al techo, me había calmado, el fuego paró de expandirse dentro de mi, había desaparecido. Comencé a entristecerme por lo que había pensado de Jacobo y Rebecca. No tenía derecho de pensar asi de ellos, eran muy buenos ambos.
"Lo siento" quise decir, pero no pude hablar. Las palabras no salían de mi boca. Solo escuché un gruñido. Comencé a mirarme a ver si tenía algo, fui a un espejo donde podía verme cuerpo completo y me vi aterrada. No era yo, allí habia un lobo gigante color café... como el de mi sueño...
Miré hacia atrás aturdida y miré mis ropas hechas trizas atrás, quería llorar, quería llamar a Rebecca para que me ayude, que me salve, pero no estaba. Nadie estaba... Solo yo... o lo que supuestamente era yo... una bestia.
Comencé a estrellarme contra la pared, quería despertar, estaba desesperada, era un mal sueño, una pesadilla. Malditas seas, quería volver a ser yo.
No podía... no sabia siquiera si podría volver a ser la misma de antes, ¿que me había pasado?¿y si no puedo volver a ser humana?¿Que hará Rebecca cuando me vea?
Tenía que huir, ella podría pensar que yo me había comido a mi misma. Había toda la evidencia, los pedazos rasgados de mi ropa, un gigantesco lobo en casa...
Tenía que descansar antes de partir. Dejé la pared y fui al sofá, al ver que no entraba ya que era muy pequeño me fui al piso, como un perro. Quería llorar, pero ¿de que serviría? Apoyé mi cabeza en lo que sería mis manos. Jacobo... ¿como te estará yendo? Pensé en el y me quedé dormida.
Abrí mis parpados lentamente. Sentía como la alfombra hacia cosquillas a mi piel desnuda. Miré mis patas y comencé a gritar. Era yo. Yo, yo, volví a ser humana. ¿Como era posible? Aún no podía creerlo, corrí al baño, me envolví en una toalla y me miré al espejo, era humana. Comencé a llorar.
¿Que me había pasado? Tenía que llamar a alguien, en busca de respuestas... a Rebecca no podía llamarla, se preocuparía de mi demencia y vendía o creería que estoy bromeando. Luego pensé en Billy, Billy siempre había estado con Jacob en Forks.
En Forks había leyendas... mas que leyendas, una historia... podía llamar a Jacob y preguntarle sobre aquellas leyendas... ¿Tenía su número?
Corrí a mio habitación en busca de mi celular, revolví mi cuarto buscándolo y lo encontré bajo mi cama. Lo tomé rápidamente y busque en mi agenda preocupada por encontrar su número. Allí estaba. "Casa de Forks". Comenzó a sonar, pii pii, el tono me volvía loca. Quería que conteste, quería saber que me pasaba. Quería saberlo todo...
Finalmente, una voz grave y divertida atendió.
-¿Hola?
-¿¡Jacob?!-casi grité de la alegría. Su voz estaba muy cambiada, tendría unos veinticinco años.
-¿R...Rachel? valla tiempo-rió- ¿que sucede?
Me quedé pálida...¿Como podía explicárselo? Me quedé callada, sin una palabra, sin saber que decir... Estaba desesperada, quería llorarle todo lo que había pasado. Traté de controlarme.
-D...dime ¿recuerdas las leyendas que contaba papá? ¡Necesito saber!
Jacob se quedo callado, por un segundo creí que había cortado, pero finalmente habló firme.
-No Ra, no las recuerdo...
-Jacob sé que mientes. Es que... necesito enserio saberlas, es que me pasó... -se me había ido la lengua.
-¿Que pasó?-preguntó brusco, interrumpiéndome. Parecía serio, ya su voz no era amigable, sino parecía la de un líder, rígida y seria.
-No me creerás... -dije casi llorando. No podía imaginarme a decirle lo que había pasado, no sabía como decírselo... No sabia si tenía que decírselo.
-¡Dilo!-casi gritó.
Suspiré y comencé a explicarle lo ocurrido, desde la despedida de Rebecca hasta la parte que me quede dormida y desperté siendo una bestia con cada detalle que pude. Le conté de la visita de la amigable pareja perfecta. Jacob no habló ni interrumpió ni un solo segundo, ni siquiera en las pausas largas que me daba para saber si no era un sueño. Al terminar cerré los ojos llenos de lágrimas, feliz por haberle contado de esto a alguien.
-Rachel... tienes sangre quileute, debes venir a Forks, yo también soy igual que tu... te lo explicaré mejor cuando vuelvas. Arreglaré todo con Rebecca, tu tranquila, para el viernes estarás en Forks.
Forks... mi antiguo hogar...

domingo, 24 de octubre de 2010

Los Simpson parodia de Twilight

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Para mi la saga es sagraada, pero esto es muy gracioso jajajaj

domingo, 3 de octubre de 2010

Yimuraa!

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Summary: Yimura, una niña que,solitaria , camina por las calles desconocidas de Forks pensando en su doloroso pasado y en su trágica despedida a sus seres queridos, un día encuentra algo inevitable... Un lazo que los unió desde vidas pasadas... para reencontrarse una vez mas y destruirse... ¿Podrá esta vez la historia cambiar su trágico destino?
Una historia de tragedia, amor, esperanza y una batalla final....

Mi Propio Crepúsculo- Capítulo 2

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Nuestras Descendencias

-¡Jake!-dijo Quil. Le sonreí.-Oh dios hombre ¿¡donde has estado!?
-Quil, ¡Cuánto tiempo! La última vez que te vi estabas con Claire, dime ¿ah crecido?
Su rostro se iluminó con tan solo preguntárselo. Sonrió y miró al suelo. Seguí su mirada hacia la arena. Hace mucho que no estaba en la Push. Cuantos recuerdos…
-Ya tiene 25 años-suspiró finalmente- no tienes idea de lo que tuve que hacer para esperarla…
Reí. Este me miró con una sonrisa.
-Me lo imagino.
Caminamos hablando de nuestras vidas luego de veinte años. El me habló de que Paul tuvo un niño llamado Jonathan. Eso me había impresionado y me hizo preguntarme si Rachell sabía el “pequeño” secreto familiar. Aunque ella seguramente se debía haber dado cuanta ya que si viviría en Forks se daría cuenta tarde o temprano que en vez de manos tendría patas.
Claire y Quil estaban por casarse en un año, ellos estaban muy felices juntos. Obviamente yo estaba también bastante feliz al saber que Quil estará feliz después de veinte años. Asían, no sé si linda pareja, pero hacían una estable. En cambio Jared y Kim hacían mejor pareja, ellos con sus gemelos “perfectos” según Quil. Se llamaban Nora y Lucas, aunque no tendría la oportunidad de verlos ya que la pareja ideal se fue de Forks hacia New York para tener una vida normal allí. Genial.
Todo dio vuelta a la conversación cuando este preguntó “¿Cómo andan tú y Nessie?”.  Mientras me daba un codazo amistoso. Reí.
-Tuvimos una hija, ella puede ver el futuro cuando duerme… Es muy humana, su única habilidad vampírica es el no poder transformarse en licántropo. Lo demás es igual, es caliente como nosotros y tiene bastante fuerza y velocidad. Se llama Carlie.
Se sorprendió al escuchar sobre mi niña. Este miró el cielo y luego pensó en quien sabe, supe que nos habíamos quedado sin hablar. Este pequeño silencio que tanto odiaba era algo incomodo. Busqué cualquier cosa en la cual hablar... Luego recordé a mi vieja manada, Seth y Leah. ¿Que sería de ellos? 
-Quil... ¿Que hay de Seth y Leah?
-Oh, bueno Leah esta con ehh... creo que se llamaba Jack y Seth, ese tío todavía esta solo.
 Nuestras descendencias, todos habían cumplido sus sueños o sus metas, dejar una huella de sus familias en la tribu. Y yo no era una excepción, estaba muy feliz con Carlie, con Renes... Nessie y en especial por volver al pueblo en el que todo empezó, pero aún no paro de pensar en como actúa el destino. Si Bella no hubiese saltado, yo hubiera estado con ella, Edward no hubiera vuelto nunca y nunca hubiera conocido a Nessie... Esa idea no sabía como sería en este momento, Carlie nunca hubiese existido, Nessie tampoco... Todo hubiese cambiado drásticamente. 
-¡Jacob!-escuché una voz familiar. Solo que de esa voz familiar era adulta y gruesa. La versión que yo conocía era la de alguien de quince años... ¿Seth tendría unos treinta y cinco?
Me dí vuelta y para mi sorpresa ya no era el pequeño, era muy alto y su rostro se había tornado mas adulto. Era casi irreconocible. Si no fuera por el impacto hubiera abierto la boca tan grande, no maas, de lo que pudiese. Mis ojos se abrieron grandes como platos y lo contemplé atónito. ¿Ese  era el mismo Seth que había estado conmigo en la manada?
-Eh, tío ¿que no me reconoces?-preguntó sonriendo. Le devolví la sonrisa y luego nos saludamos con un estrecho abrazo.  Le palmeé la espalda y luego finalmente nos miramos fijamente. Realmente cuanto había cambiado todo.  
-Seth, oh dios ¡ mírate!


-¿Sam?-preguntó una voz debil, proveniente del interior de la casa. Esa voz devil, cansada y vieja me era tan familiar como mi propia mano. ¿Billy?
Nessie estaba a mi lado con Carlie entre brazos, ella quería ver a Billy tanto como yo, para mostrarle a su nieta, para volverlo a ver ya que ella solo lo vio unas tres veces. Alice hacía tomado posición de la niña y la había vestido como si fuera a una fiesta, con ese vestido verde agua, con brillos en su alrededor y esos pequeños zapatitos blancos con brillos por doquier. Estaba hermosa, pero, no podía reconocerla de ese modo.
-¿Papá?-fue lo unico que le pude susurrar. No podía creer que esa voz fuera la de el. No podía creer que este no viniera con su silla de ruedas... ¿Donde estaba?
Caminé hacia el único lugar donde se me ocurriría que el estuviera, en la cocina. Preparando una que otra cosa, pero nada. Ness me susurró "por aquí"-ella se escabulló sin hacer ruido y luego me miró- .
Caminé sin importar el ruido de mis pies, seguí a Nessie lo más rápido que pude. Pasamos el pequeño pasillo y subimos las pequeñas escaleras. Esta casa me era tan familiar, era como ver mi rostro en el reflejo. Tantas cosas pasaron aquí... Los recuerdos fluían en mi como si el viento fuese visible, cada mirada a yb lugar, una cosa me recordaba.
Finalmente lo vi, sentado ya con el cabello casi blanco. Vestido con una camisa blanca y unos vaqueros arrugados. Se dio la vuelta y casi se cae de la silla al verme. Su rostro se ilumino y me sonrió feliz.  Le devolví la sonrisa olvidando lo que me rodeaba, el estaba bien, solo mas viejo...
-¡Jake! volviste co...-miró con cara de sorprendido a Ness y a la niña en sus brazos, le sonreí- Oh ... ¿Que tenemos aquí?-dijo mirando a la niña.
-Hola Billy-saludó sonriendo- Ella es Carlie... tu...
Se vio interrumpirá por los ojos brillantes de el, parecía feliz. Bueno, yo también lo estaría... de la nada aparece su hijo luego de veinte años y aparece con una esposa y con una hija, seguramente el estará muy feliz.


POV RENESMEE

Mi madre casi corrió a abrazarme con todas sus fuerzas mientras que yo trataba de sonreír. Pensaba únicamente en el sueño de mi niña. Estaba lo bastante preocupada como para no parar de estar pensando en ello. Mi padre, sabía lo que pensaba pero no sabía si… estaba bien o mal lo que hacía. 
-Ness ¡No me digas que ahora soy abuela!-se quejó mi madre. Sonreí abiertamente y luego la abracé. La había extrañado bastante, pero había sido feliz.
Rosaline tenía a Carlie con sumo cuidado, mientras esa mirada tan tierna que tenía puesta sobre ella me hizo sentirme feliz de volver. Ella antes me miraba así, con esos ojos realmente hermosos, llenos de dulzura, amor y tristeza. Aunque apenas se notara. Ella una vez me había contado como había sido su pasado, sus anteriores sueños, sus esperanzas humanas... todo, en ese momento recuerdo que me había sentido bastante mal. Mi madre y mi padre fueron felices haciendo los sueños de Rosaline. Me prometí que la ayudaría a ser feliz, tal como ella me ayudó en todo.

martes, 21 de septiembre de 2010

Mi Propio Crepúsculo- Capítulo 1

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A Forks



Me desperté agotado, miré la hora y eran las tres de la mañana, genial. Me pasé la mano por el rostro para tratar de despabilarme y luego bostecé, miré a Nessie tendida a mi lado. Acaricie su mejilla con suavidad y parpadee varias veces para luego saltar de la cama y dirigirme al cuarto de Carlie. Ella lloraba y lloraba. Debió de tener una pesadilla... otra vez... Ella solo tenía 3 años y según ella soñaba visiones del futuro. Le pasaba muy seguido y casi siempre terminaba llorando.
-Papi... tuve un sueño feo-me susurró al acercarme a ella.
La tomé y luego me senté en una sillita al lado de su cama y la senté en mi regazo. Ella apoyó su pequeña cabecita en mi pecho y luego empezó a llorar. Besé su frente pero no daba resultado.
-Carlie, ¿que soñaste?-le pregunté mientras revolvía sus risos cariñosamente.
-Soñé que... venían personas malas a buscarnos-dijo aún llorando- venían a buscarme.
La abracé con mas fuerza para que no temiera, pero no daba resultado. Mi sueño cada vez se hacia
menos notable, ya que poco a poco empecé a perder el sueño. Carlie al poco tiempo paró de llorar.
-Pero ¿solo fue un sueño feo verdad?
-Si Carlie...
Sequé sus lágrimas restantes y luego la dejé dormida en su habitación.
Caminé más cansado que antes a recostarme al menos un poco mas. Me dí la sorpresa de que Nessie estaba despierta esperándome mientras me seguía con la mirada. Su mirada... era una pena que Carlie haya sacado los ojos verdes de Edward humano y nos los de Nessie. Pero igual era hermosa con su cabello enrulado y negro, con su palidez asomándose al color crema. Podía imaginármela de adulta...
-Jake, ¿que pasó?
-¿Te desperté?-dije ignorando su pregunta. Ella asintió- Tuvo otra visión.
Ella esperó hasta que me recostase para la otra pregunta.
-¿De que se trataba?-dijo preocupada. Empezó a pellizcar la sabana tal vez por lo nerviosa que estaba.
-Dijo que hombres malos venían por ella... creo que se refería a esos chupasangre italianos.
Me miró petrificada por el susto, aunque yo también lo estaba. Pero no permitiría que se la llevasen nunca mientras viva. Protegería a las dos mujeres mas importantes para mi. Cerré mi mano en forma de puño y luego apreté los dientes. Tenía tanta ira... Nadie tocaría a Carlie, ¡nadie!
-¿Que crees que debemos hacer?-susurró.
-Volver a Forks, allí esta la manada y están tus familiares también. Podemos pedir ayuda.
Me sonrió con poco animo y luego tomé su mano para calmarla, estaba fría... Le sonreí y luego besé su frente. Le corrí los mechones de cabello que tenía en su rostro y ella rió.
-Ness, Cariño, ya veras que todo saldrá bien. Te lo aseguro.


-Mami ¿ya llegamos?-preguntó la niña- ¿cuando llegamos?
-Dentro de una hora cielo. Mejor duérmete un poco.
Carlie se acurrucó en Nessie y luego quedó totalmente dormida. Estaba muy linda con ese vestido blanco y sus zapatos rosas. Aún recuerdo cuando nació... y cuando mis hermanas fueron a visitarme, ellas no la dejaban en paz, decían que era hermosa y que cuando las visite la lleve aunque Rebecca no tenga mucho lugar en su casa en Hawai. Y Rachel estaba a punto de tener un niño con Paul, así que no creo que tenga intenciones de vicitarla durante un largo tiempo será en un par de meses así que tal vez la vea ya que se mudó en Forks, aunque no sabia si Paul le había dicho lo de licántropo a Rachel. Seguramente se armaría un lió.
Nessie me sonrió y no pude no devolverle la sonrisa. Tomé su mano y luego acaricie la mejilla de mi niña. Ella dormía profundamente, hasta se podía escuchar su respiración tan tranquila.
-Por favor, abrochen los cinturones. Repito, abrochen los cinturones. Estaremos descendiendo en unos instantes.-dijo una voz femenina y aguda.
Me abroché el cinturón y luego se lo abroché a Ness ya que no podía moverse por Carlie. Ella aún permanecía profundamente dormida. Le sonreí.
Luego de que el avión aterrizara cogimos nuestras maletas y nos dirigimos a un café para esperar a que Rosalie y Emmet nos recogieran. La rubia viene, genial.
Nos pedimos un café y pedimos una silla para niños donde sentamos a nuestra hija. Ness y yo empezamos a hablar de los recuerdos de Forks... Como cuando ella se fue y yo la fui a buscar, cuando nos casamos y nos mudamos a Miami. Donde criamos a Carlie, donde la nombramos y donde ella estuvo creciendo estos últimos años. Nadie de la familia la conocía a excepción de mis hermanas.
Carlie empezó a quejarse de que quería desayunar ya que no tuvimos tiempo ni siquiera de eso, unos días después de su visión sacamos el pasaje lo mas rápido posible a la hora mas rápida... a las 6:30 de la mañana.
Ness le dio un baso para niños, con una trompa en la tapa para que no se le cayera la leche. Tenía varios dibujitos de patitos rosas y ositos afelpados. Era el favorito de Carlie. Empezó a beber con rapidez y pequeñas gotitas de leche se le escapaban por los costados.
-¡Renesmee!-dijo una voz familiar.
Ness se dio vuelta y se encontró con la barbie, ella con una sonrisa radiante. Ella se paró automáticamente y luego la abrazó con cariño. Se besaron las mejillas y luego la barbie se dirigio a mi con un simple "hola". Le devolví el saludo con la mano y con una falsa sonrisa.
-Rose, te presento a Carlie.- La niña sonrió cuando escuchó su nombre y provocó una risita encantadora.
-Carlie, como tu segundo nombre... me gusta.-dijo mientras levantaba a la niña. Ella sonrio y rodeo su cuello como si la estuviera abrazando.- Es encantadora-sonrió.
Pagamos la cuenta y luego Emmet nos esperaba en el auto con una sonrisa divertida.